Honduras y la monarquía universal 1525-1700
José Manuel Cardona Amaya
Han transcurrido quinientos años desde que Carlos V, el emperador, creó la Gobernación de Honduras que, al independizarse en 1821, se convertiría en el Estado de Honduras y que, con la entrada en vigor de la Constitución de 1865, adquiriría su actual nombre de República de Honduras.
Antes, los pueblos originarios tenían sus propios nombres para esta tierra, con sus propias divisiones políticas y costumbres. Honduras fue primero una invención de los navegantes de la Corona de Castilla que, unilateralmente, decidieron que las tierras indígenas se llamarían así. Después fue una realidad construida poco a poco, entre disputas de conquistadores e interminables trámites burocráticos con el rey y sus consejeros.
En sus 175 primeros años de vida política, Honduras fue parte de una idea más grande: la Monarquía Universal, la unión de todos los reinos y señoríos de la rama española de la familia Habsburgo, «el imperio donde no se pone el sol».
Este libro es una síntesis de la accidentada historia de Honduras en el reinado de los Habsburgo. Adopta la perspectiva jurídico-histórica, desde la cual se exploran las instituciones de gobierno y las acciones de sus funcionarios en el territorio, sin olvidar el protagonismo de los pueblos originarios.